sábado, 16 de enero de 2021

LEE BIEN



Hoy una vez más me atreví a ver tus fotos, solo lo hice, para ver cuál de ellas encerraba algunos de nuestros mejores momentos, vi varias, nos veíamos tan felices, LEE BIEN, lo digo en pasado. 


No sé en qué momento todo empezó a cambiar, no sé en qué instante todo fue muriendo: murió el tiempo, las ganas, las horas, los planes, las salidas, todo fue muriendo, menos el cariño por ti, LEE BIEN, ese se mantuvo latente. 

Hoy no te culpo de lo que me pasa, porque sé que en parte soy culpable, mi ego, persistencia, mi decisión hacia ti hizo que por más que hubiese un obstáculo, me aferrara a lo que alguna vez fuimos, a lo que una vez nos dijimos, y al incesante desosiego que siempre, a pesar de las circunstancias, nos terminaba volviendo a unir de manera casi irrevocable y misteriosa.

Es inevitable que no lleves algo de mí, es imposible que lleve solo recuerdos de ti, aun te siento en carne viva en mi corazón, aun deseo estar contigo, volver a ser testigos de los atardeceres, volver a compartir un regazo, fundirnos en un abrazo lleno de suspiros, aun deseo quererte mujer, LEE BIEN, aun…

Sin embargo, sé y entiendo que has emprendido en otra barca, y me has dejado en la orilla de mis mares, te veo partir más segura, más decidida, más atrapante a cómo llegaste a mi tierra,  me da felicidad porque sé que junto a mi lograste moldear y alcanzar una versión mejorada de ti, LEE BIEN, no me atribuyo ese logro,  pues es totalmente tuyo, pero llevas semillas, horas, consejos, experiencias, recuerdos y vivencias mías, esas que en parte aportaron al maravilloso ser que hoy eres.

Desde mi orilla te veo partir, deseando lo mejor para ti, esperando que los vientos te lleven al destino que quieras, a otra isla que te pueda brindar la protección y cariño que yo te daba, igual mejoraré mi morada, fortaleceré mi fuerte para esperar una nueva huésped, y si en algún momento el viento te regresa cerca de esta tierra fértil, está segura que verás a la distancia o cerca de ella, un refugio mejor al que hoy dejas, pues ya estoy en reconstrucción, LEE BIEN: en construcción, pues tu huracán dejó todo destruido.




domingo, 8 de enero de 2017

La firma del 6 de diciembre


Hoy encontré algo curioso, me lo recordó el a veces imprudente VER RECUERDOS de FACEBOOK. Pero vale la pena decir que hoy se sobró, aunque para nadie es un secreto que las casualidades existen, me sorprende como en 2010 publiqué algo referente aL 6 DE DICIEMBRE, la fecha de mi publicación se realizó un 18 de noviembre de 2010, no recuerdo el por qué escribí esa fecha, pero lo realmente cierto es que un año después, en 2011, justo en esa fecha, pasó algo increíble: estuve por primera vez con la mujer que con el tiempo se convirtió en mi máximo amor y deseo.

Esa fecha, 6 de diciembre de 2011, un año después de esa publicación, ella se dirigió a mi casa, luego de conocernos y conversar en múltiples ocasiones, nos entregamos en el mayor acto físico y emocional que pueden hacer un hombre y una mujer. En su momento no lo tomé como importante, pero al pasar el tiempo se convirtió en el peso más contundente de mi historia sentimental y en el sube y baja más emocional que he vivido hasta hoy.
 

Ojala algún día lleguemos al máximo nivel y poder contarle (a ella) esta cronología casual. 

martes, 10 de noviembre de 2015

Hombre de Fe

Hoy encontré este poema que escribí hace ya algunos años...


Fui dueño de una parte de tu vida.
llegaste y simplificaste el dolor y la felicidad
te di parte de mis risas y hasta te compartí algo de mis miedos

Me domaste a tu manera en la capsula de tus ojos
y anduve más de una vez por las redes de tu pelo, me gustó, debo admitirlo
fui un asertivo conquistador y tú una aficionada por conquistarme

Al final un éxodo irrevocable nos invadió
mis ínfulas de exigencias me dejaron frente a la ventana
en donde ya no mirabas junto a mí la lluvia caer.

Lo peor, no lo siento, no te extraño.
me pregunto: ¿es normal?
te lo juro, quise amarte, pero fue imposible
Lo pensé, me programé, pero es difícil inventarse los sentimientos

Vivamos de los recuerdos y de las metáforas
de los libros y las ilusiones
vivamos, pero no vivamos.
Soy un hombre de fe.

No fuiste otra más, simplemente fuiste tu
la chica de los profundos ojos y silueta dorada,
te seguiré esperando y seguirás esperando
y en la espera hallarás lo que tanto anhelas y mereces.
Créeme, Soy un hombre de fe.

lunes, 9 de noviembre de 2015

Buscando el momento perfecto

Que gran canción es "I Hope I Didn't Just Give Away The Ending" de la banda New Radicals (una de mis favoritas), luego del intro, es decir a partir del 1:55 empieza una canción que si bien su letra no describe para nada lo que siento, dejándome llevar solo por el ritmo debo admitir que me traen recuerdos conjugados en un pasado perfecto en este tiempo presente.





¿Que conjugará el futuro?, no tengo la mas remota idea, tu eres parte de mi pasado, eres parte de mi presente y quiero y deseo que seas parte de mi futuro. Siento que no podemos dejarnos de hablar, es una condena no saber nada de ti y al parecer te pasa lo mismo, sin embargo creo que ambos tenemos claro que este no es nuestro momento, no es el instante para poder estar como muchas veces hemos deseado y como muchas otras hemos evitado.

¿Cuál será ese momento?, ¿Cuánto tiempo habrá que seguir esperando?, o lo que es más incierto ¿Llegará ese momento?, ¿Tomaremos el riesgo alguna vez?. Todas esas preguntas, aun sin respuestas me inquietan, hoy un poco menos que antes, pero igual me inquietan.

Sueño con que ese día llegue, con poder tomarte de la mano sin miedo a que nos vean, en poder besarte en una plaza pública sin importar quien esté o quien falte, abrirte mis oportunidades y satisfacerme con las tuyas. Enojarme por tu errores y defectos y que me jodas, como a veces lo haces, cuando alguien diferente a ti se me acerca o me llama, pero momento,  toca esperar el momento perfecto.

viernes, 14 de agosto de 2015

Una solución a la distancia

Escuchando la canción de fito, dos en la ciudad, rayo esta hoja blanca que sirve de consuelo para expresar todas las cosas que pasan por mi mente en este preciso momento. Es difícil tratar de ignorar a quien se quiere, más que una decisión de estar seguro de querer hacerlo, es una lucha interna del querer y el deber, es una punzada del corazón que te dice: "búscala" pero a la vez suena la alerta de la razón que dice: "calma", no desesperes el tiempo.


Muchos dicen que al alejarse es cuando valoramos las cosas que teníamos a nuestro lado, no sé si en nuestro caso eso aplique, me cuesta y mucho dejar de buscarte y me cuesta fingir que no me importas. No sé que palabras pasan por tu cabeza, tal vez sean las que quiero escuchar, tal vez sean las que no, ese es el riesgo.

No sé cuanto deba durar esto, si una semana, quince días, un mes, no sé cuanto debo alejarme de ti para que empieces a notar mi ausencia. No sé si la sentiste desde el primer día, o no sé si tendrás una fecha de caducidad para que empieces a darte cuenta, o lo peor, no sé si ni siquiera la sientas. Es inevitable no imaginar cosas, pensaré que es un acto normal de cualquier ser humano.

A esperar, no tengo otra alternativa, esperaré a ver que historia nos sigue escribiendo la vida, o si por fín le coloca fin a un cuento que estuvo siempre lejos de ser un cuento de hadas. Es lindo vivir en la realidad, aunque a veces perturbe el sentido y el alma, es lindo vivir en la realidad aunque a veces borre algunas sonrisas y te preste máscaras de felicidad.




jueves, 13 de agosto de 2015

Una relación con miedos




Hay cosas que duelen terminarlas, relaciones que al ser inconclusas mantienen siempre la ilusión del día a día, la breve línea del saber si sobrevivirá o si por el contrario tendrá una fecha de caducidad. Cansa y a veces hasta duele, pero tiene intrínseco ese condimento del incógnito que lo hace atrapante, seductor y hasta pasional.

Hay que saber jugar y hay que saber cuándo se dicen y se omiten cosas, hay que no confundirse y no hay oportunidad para un mínimo error, hay que enamorarse en silencio y aprovechar cada encuentro como si fuera el ultimo, no hay que planificar, porque lo más seguro es que se sufran decepciones y lo que es peor, hay que engañar para ocultar en muchas ocasiones la verdad de lo que se siente.

En este tipo de vínculos, la felicidad llega de momentos, la compañía tiene un límite y la soledad siempre se termina posicionando en el trono. Se sueña, se ilusiona, pero con los pies en la tierra. Se miente, se quiere, pero el objetivo primordial es nunca demostrarlo y casi menos que decirlo.

Dicen que estas relaciones cuando tratan de formalizarse no funcionan, eso es algo que no puedo asegurar pero que me gustaría comprobar, siento la necesidad de "vivir para contarlo", pero el miedo a que esto termine es más fuerte que la ilusión que se desea vivir.  Pienso que el día que los dos sientan algo lo suficientemente fuerte para romper lo instantáneo y tratar de convertirlo en eterno, entonces pasará lo impensado, ocurrirá lo terrorífico y se vivirá por fin la realidad que siempre estuvo guardada en el globo de la fantasía, y si se siente temor, si se siente miedo, entonces es porque vale la pena, porque si nuestras metas y objetivos no nos asustan entonces es porque sencillamente no apasiona o no te interesa.

Con esto se infiere que el miedo no es un factor del todo negativo, el miedo es la respuesta de lo incomodo que sería perder eso que tanto deseamos, el miedo puede ser la respuesta misma que te haces internamente si verdad quieres seguir siendo un instante o algo más en la vida de una persona.

Pasar la página es algo que aunque se sabe que es lo mejor, siempre termina la ilusión tomando el papel protagónico de que algo puede pasar, de que quizás algo más se pueda dar, que tal vez se pueda, se pueda cumplir la fantasía. Ojala pueda contarlo...



martes, 12 de mayo de 2015

Hoy te he vuelto a extrañar



La vida es una paradoja que muchas veces se torna sin sentido común, hay razones para pensar que la ruleta de la fortuna muchas veces está de espaldas a nosotros, más sin embargo, luego de revisar mi vida me doy cuenta de lo afortunado que soy, si, de lo afortunado que soy a pesar de que no te tengo a mi lado. 

Es imposible conseguir todo lo que se desea, probablemente si así fuera la vida perdería el sentido de lucha, trato de olvidarte, de asimilar que no estás, y aunque últimamente lo he logrado, hay instantes en que nuevamente me invade el sentimiento de pasión y romanticismo, ese lindo sentimiento de sentirte y tenerte conmigo. 

Digo que soy afortunado porque a pesar de que nunca fuiste realmente mía, contigo viví todo lo que se debe vivir en una relación: besos, pasión, enojos, peleas, frustraciones, desilusiones, alegrías, tonterías, caricias, negaciones, momentos de intimidad y sentimientos, esos que siempre tratamos de ocultar y que no nos llevó jamás a ser oficialmente lo que muchas veces pensamos, hablamos y discutimos: UNA PAREJA DE NOVIOS.

Sin embargo pese a no darle nunca ese título de "novios", nuestra historia me lleva a pensar que circunstancialmente lo fuimos, sólo que nunca tuvimos el valor de asimilarlo, es más quizás aun lo somos, porque nos cuesta vivir separados el uno del otro y siempre por alguna extraña razón terminamos enredados una vez más. 

Has estado en mi vida en todo mi proceso de crecimiento y tal vez por eso me cuesta mucho desprenderme de ti, contigo he madurado, he conseguido logros, he llorado; igual has compartido conmigo tus risas, tus miedos, tus frustraciones, he sido víctima de tu enojo, de tu indiferencia pero también me he gozado de tus besos, tu compañía y de algo mas...

Me duele que algún día en la mañana me despierte y seas sólo una persona más en mi vida, me frustra el hecho de que nunca le hayamos gritado al mundo lo que sentíamos y deseábamos; de hecho todo lo que hemos vivido lo hemos construido en una capsula, una que sin duda debemos romper para poder hallar a alguien distinto a nuestros cuerpos, dos cuerpos unidos por una pasión, un sentimiento, una vida,, una historia, pero separados por la razón de "lo que debe ser", esa razón lógica que siempre fue más fuerte que el ilógico amor.